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Abril 2008
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Nuevas pruebas de que las antenas de telefonía son peligrosas

El número de personas enfermas que viven cerca de antenas de telefonía, centros de transformación y torres de alta tensión es cada vez mayor pero las autoridades se niegan a reconocerlo. Dicen que no hay “evidencias científicas” de su peligrosidad. Pero mienten. Las hay solo que las ignoran. Lo que no existen son pruebas de que sean inocuas que es además lo que deberían demostrar las compañías que las instalan. De hecho un pequeño grupo de estudiantes ha demostrado científicamente mediante un sencillo experimento que las ondas de las antenas afectan a la cisteína, compuesto que forma parte del principal (...)