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Enero 2009
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Soterrar las líneas de alta tensión sin apantallarlas no evita sus campos electromagnéticos

Las autoridades españolas decidieron absurdamente en 2008 soterrar las líneas de alta tensión para que sus campos electromagnéticos no afecten a las personas que viven en sus cercanías. En Madrid, por ejemplo, se anunciaría el soterramiento de 126 kilómetros de cable y el blindaje de las 16 subestaciones eléctricas que Iberdrola tiene en la ciudad. Solo que el blindaje de las subestaciones no va impedir que si explotan se lleven por delante a quienes estén cerca y soterrar las líneas de alta tensión sin las medidas adecuadas no sólo puede no servir de nada sino que los campos magnéticos pueden (...)