La repentina aparición en 2009 de una gripe que afectaba con virulencia a los seres humanos y cuya causa se achacó primero a los cerdos y luego decidió llamarse simplemente “A” fue presentada como algo tan grave que se anunció una posible pandemia capaz de causar millones de muertos si no se actuaba con premura. Una afirmación que el tiempo desmentiría rápidamente. A nosotros lo que realmente nos llamó la atención es la cantidad de “casualidades” que rodearon el asunto y comprobar lo fácil que resulta asustar a la población y modificar sus hábitos de vida gracias a la incomprensible (...)
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