Gracias a los avances de la tecnología dos ciudadanos británicos afectados de ceguera a causa de una retinosis pigmentaria consiguieron recuperar parcialmente la visión mediante un dispositivo que les fue implantado detrás de la retina. Se trata de un microchip de 1.500 píxeles sensibles a la luz y de un tamaño de 3 apenas milímetros cuadrados que funciona como retina artificial supliendo la función de las células dañadas. Lo que hace el dispositivo es captar la luz y transmitir la información al cerebro mediante un sistema de impulsos eléctricos. Tan esperanzadora investigación fue presentada por médicos del Hospital Oftalmológico de (...)
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