En el número anterior ayudamos al lector a interpretar parte de los parámetros que se analizan en una prueba bioquímica básica de sangre: el nivel de proteínas séricas –albúmina y globulina– y las sustancias que permiten evaluar la función hepática –transaminasas, fosfatasa alcalina, gamma-glutamiltranspeptidasa y bilirrubina-, la función renal –creatinina, urea y ácido úrico– y la función pancreática –amilasas y fosfolipasas-. Pues bien, en este número nos centramos en el análisis de los demás datos fundamentales: colesterol, triglicéridos, glucosa, sodio, potasio, calcio, magnesio, fósforo y hierro así como otros mucho más específicos y, por tanto, menos frecuentes como los marcadores (...)
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