Y lo grave es que se están dando obligatoriamente no ya a millones de adultos sino también a mujeres embarazadas y a sus bebés. Pues bien, contra esta terrible realidad actúa desde 1996 Anthony Brink, abogado del Tribunal Supremo de Sudáfrica internacionalmente conocido porque un informe suyo llevó en 1999 al presidente Thabo Mbeki a pedir una investigación del Parlamento sobre el AZT y, posteriormente, a convocar un foro internacional que debatiera las causas del Sida. Foro que en julio de 2000 aprobó por unanimidad diez experimentos que desde entonces están siendo bloqueados por la industria farmacéutica y sus agentes (...)
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