Negligencias médicas que quedan impunes, falta de información a pacientes y familiares, desidia por parte de los profesionales de la salud, ambulancias que tardan horas en llegar, listas de espera interminables, personas que fallecen esperando una prueba diagnóstica, privatización encubierta, infecciones hospitalarias de las que nadie se responsabiliza, servicios de urgencias que no funcionan, médicos inexpertos atendiendo situaciones que no saben manejar, intrusismo profesional galopante y un corporativismo cómplice. Ésta es la radiografía que Carmen Flores, presidenta de la Asociación El defensor del paciente (ADEPA), hace de la Sanidad española. Hemos hablado con ella y sus palabras no tienen desperdicio. (...)
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