Con la llegada del buen tiempo la ropa deja al descubierto muchos más centímetros de piel y lucirla significa también exponerla a heridas, picaduras, cortes o quemaduras y, consecuentemente, a posibles infecciones más o menos profundas o graves. Y como dicen que prevenir es curar lo mejor es preparar de cara al verano un pequeño botiquín en el que no falte algún producto antiséptico que nos ayude a evitar esas situaciones desagradables. Sumarios: Un buen antiséptico debe ser eficaz contra virus, esporas, hongos, protozoos y bacterias, ser de efecto rápido y duración prolongada y mostrarse activo frente al pus o (...)
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