Y decimos “más blancos” porque no existe hoy por hoy ningún método que permita a alguien poseer unos dientes perfectamente blancos… salvo que ya los tenga bajo la capa de suciedad superficial que los recubre. Ni las pastas blanqueadoras, ni los geles ni el más avanzado láser. Lo máximo que puede conseguir el mejor de los productos mencionados es limpiar el esmalte ensuciado y lograr así aclararlo o “blanquearlo”. Por tanto, si usted tiene los dientes amarillentos conseguirá que el esmalte aparezca limpio y con un tono más claro pero no obtendrá una dentadura perfecta de blancura inmaculada. Sumarios: Ni (...)
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