El colágeno -que representa aproximadamente la cuarta parte de las proteínas del organismo siendo el principal componente del tejido conectivo- viene ser como el cemento que une las células para formar los distintos tejidos y órganos. Y se asegura que su producción empieza a disminuir a partir de los 25 años y de ahí que envejezcamos. Por eso numerosas empresas comercializan hoy colágeno en cápsulas, polvo o líquido que al ingerir se supone retrasan ese proceso y cremas que aplicadas en la piel recuperan su elasticidad y firmeza. Ahora bien, ¿es realmente así? ¿Necesitamos ingerir colágeno porque ello retrasa el (...)
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