Un equipo de investigación español descubrió en 2010 que las células madre del útero tienen posibilidades terapéuticas superiores a las embrionarias, a las de la médula ósea y a las que se obtienen de la grasa. Y encima son fáciles de obtener, poseen un efecto regenerador importante, tienen gran capacidad de crecimiento, un potente efecto antiinflamatorio y pueden transformarse en muchos tipos celulares diferentes. Además dejan de dividirse cuando lo han hecho ya 45 veces, algo muy importante porque no pueden pues dar lugar a tumores como ocurre en el caso de las células madre embrionarias. Se trata en suma (...)
Suscríbase para seguir leyendo
Este texto solo está disponible para suscriptores.