Por una vez la Justicia protegió -en 2004- a David frente a Goliat: el derecho a la opinión independiente de Joan Ramon Laporte -director del Instituto Catalán de Farmacología y miembro destacado del Comité de Medicamentos de la OMS- frente a los intentos de acallar sus críticas conclusiones por parte de la multinacional farmacéutica Merck Sharp & Dohme (MSD). Y es que Laporte se atrevió a calificar de “fraude científico” los ensayos para la aprobación del Rofecoxib, el antiinflamatorio estrella de la compañía. La demanda interpuesta por la multinacional sería desestimada por el Juzgado nº 37 de Primera Instancia de (...)
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