Una red internacional de 22 científicos coordinada por la española Fundación María Wolff publicó en 2010 un gran estudio a nivel mundial que demuestra que con algunas terapias no farmacológicas ¡se obtienen mejores resultados que con los fármacos! Y su aplicación generalizada además de una mejora en la calidad de vida de pacientes y cuidadores supondría un importante ahorro para la sanidad pública. Lo que no se entiende es que estos investigadores no incluyeran desde el principio entre las posibles terapias no farmacológicas a utilizar la dieta, la suplementación ortomolecular y otras cuya eficacia en esta patología está más que (...)
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