El alcalde de la madrileña población de Majadahonda, Narciso de Foxá, convocó en febrero de 2007 a los vecinos del municipio y a los medios de comunicación para informarles del “acuerdo” al que había llegado con el fiscal de Medio Ambiente de Madrid, Emilio Valerio, a fin de retirar el centro de transformación de Iberdrola alrededor del cual murieron casi medio centenar de personas. Acuerdo “verbal” que en realidad pretendió sólo lavar la cara al Ayuntamiento y a Iberdrola, principal beneficiada del mismo. El acto tuvo un matiz claramente electoralista ya que Majadahonda es probablemente una de las poblaciones más (...)
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