Mientras en España el silencio rodeaba en 2010 a los afectados por la “vacuna contra el virus del papiloma humano” nuevos datos avalaban sus riesgos potenciales. Y es que según el sistema de registro de efectos adversos de los medicamentos en Estados Unidos ese año seguían aumentando las muertes asociadas a la vacuna. Es más, la organización internacional SANE Vax pediría a la FDA que retirase el permiso de comercialización de Gardasil al considerar que los resultados obtenidos en los ensayos no permiten afirmar que prevenga el cáncer como vienen sosteniendo desde el 2006 el laboratorio y las autoridades sanitarias. (...)
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