Alarmada por el constante aumento de muertes en accidentes de tráfico la Administración busca sin cesar cómo detener esa sangría: se prohíbe hablar por el móvil, se mejoran las carreteras, se impone el carné por puntos… Pero hasta ahora no se ha tenido en cuenta una posibilidad: que la excesiva carga de iones positivos en el habitáculo del automóvil generados por el aire acondicionado pueda provocar somnolencia y pérdida de reflejos en el conductor y ser la causa de muchos accidentes inexplicables. Según esta tesis los coches pueden ser habitáculos “enfermos”… al igual que ocurre con nuestros hospitales. Sumarios: Un (...)
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