Rafael Chacón, responsable de la comercialización del Bio-Bac, decidió a mediados de 2003 romper el silencio público que vino voluntariamente manteniendo durante meses. Profundamente dolido este hombre soportó calladamente todo tipo de mentiras, calumnias, injurias y difamación contra su persona y el producto que un día descubrió su padre. Sin embargo entendió que era el momento de abrir su corazón y su mente para contar en detalle lo que hay detrás de la vergonzosa persecución orquestada desde el Ministerio de Sanidad. Sumarios: “Cuando me detuvieron con un operativo tan espectacular lo tuve claro: habían descubierto los ensayos clínicos. Y no (...)
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