La Consejería de Salud de Extremadura decidió formar farmacéuticos para que informen de manera independiente a los médicos sobre las propiedades terapéuticas reales de los fármacos que aparezcan en el mercado, su seguridad y sus posibles efectos iatrogénicos y no dependan éstos sólo de la “información” de los “visitadores” que los laboratorios farmacéuticos contratan para “convencerles” de que receten sus productos en lugar de otros. Como nuestros lectores saben no somos partidarios de la injustificable medicalización de la sociedad pero esta iniciativa puede ser ciertamente útil. El trabajo lo coordinaría una Oficina de Evaluación de Medicamentos independiente de la industria. (...)
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